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 La didáctica de los saberes digitales: el enfoque andragógico

Por: Mauricio Andión Gamboa

La actualización, la capacitación y la formación de adultos mayores en el uso apropiado de las Tecnologías de la Información y Educación (TIC) debe estar fundada en una didáctica con un enfoque andragógico que adapte las características y potencialidades de la tecnología digital a las condiciones y necesidades de las personas de la “tercera edad”.

La cuestión andragógica

Analizada desde el punto de vista demográfico la sociedad mexicana vive un momento en el que más jóvenes han existido históricamente. Sin embargo, en poco tiempo la tasa de envejecimiento de la población comenzará a acelerarse inexorablemente.

De acuerdo con datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 1950 el porcentaje de envejecimiento entre la población mexicana fue de 7.1%; en 1975 descendió a 5.7%; en 2000 subió a 6.9 por ciento. En 2014 el monto de personas entre 60 años y más fue de 11.7 millones, lo que representó un 9.7% de la población total. Durante el segundo trimestre de 2014, la tasa de participación económica de la población de 60 años y más fue de 33.7 por ciento. Para el año 2025 los adultos mayores representarán el 13.9 por ciento del total, y en 2050, el 26.5 por ciento (INEGI, 2014 y UNAM, 2014).

En menos de tres décadas la cuarta parte de la población mexicana pertenecerá al grupo de los adultos mayores. Un grupo demográfico que tendrá necesidades especiales y demandará bienes y servicios adecuados a su edad. Pero para que participen productivamente en la sociedad, y como consumidores responsables en el mercado, esta población deberá preparase para aprovechar los programas de educación continua que ofrece nuestro sistema educativo en materia de cultura digital.

Para lograr comprender el compromiso que implica pensar propuestas educativas destinadas a los adultos mayores, resulta necesario conocer las características que identifican a este grupo poblacional, ya que no es un grupo homogéneo y presenta notables diferencias no sólo por criterio de edad, sino también desde el punto de vista social, cultural, profesional y demás variables como: escolaridad, género y diversidad en la edad cronológica, psicológica y laboral de los adultos mayores (Boarini, Cerda & Rocha, 2006).

La complejidad de los procesos de implantación de programas de alfabetización digital dirigidos a un grupo tan diverso de personas puede reducirse para su diseño y operación si se le imprime a la praxis docente un enfoque andragógico, que permita entender el aprendizaje de los adultos mayores como un proceso multidimensional y abordar el problema de la didáctica de los saberes digitales desde una perspectiva integral.

Pero, antes de adentrarnos al mundo de la andragogía sus tramas de significado, la cuestión que emerge en primera instancia es:

¿Por qué deberían aprender a usar las TIC los adultos mayores?
La computadora es una herramienta que le ofrece a los adultos mayores beneficios potenciales muy claros; como medio de interacción social y cultural, entretenimiento, actividad laboral y formación, entre otros. Uno de los mayores beneficios que los usos de la computadora proporciona al adulto mayor es que en muchos casos les permite a superar el miedo a la soledad y al aislamiento de sus familiares. En el ciberespacio aumenta su posibilidad de interactuar así como su autonomía personal y social. Por estas razones en Internet se han creado espacios especiales para este grupo de edad con la finalidad de desarrollar las relaciones interpersonales y el contacto con su entorno. También fomenta las relaciones intergeneracionales, pues el anciano descubre intereses comunes con sus familiares más jóvenes, permitiéndole pasar con ellos muchos ratos agradables.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha realizado estudios sobre el uso social que hacen los adultos mayores de las TIC en nuestro país, los cuales nos permiten explicar una segunda cuestión que emerge inmediatamente:

¿Para qué usa una computadora el adulto mayor?
De acuerdo con el INEGI, las razones por las que los adultos mayores aprenden el uso de la computadora son diversas, tales como adquirir nuevos conocimientos y elevar la autoestima; otras responden a necesidades más concretas, como prepararse para ayudar en sus estudios a sus hijos o nietos, conseguir un nuevo empleo o para mantenerse en el actual. Una vez que dominan una computadora la utilizan como herramienta de cálculo, escritura, comunicación, información de interés, aprendizaje continuo y entretenimiento. Además, a menudo visitan sitios de charla para encontrar nuevos amigos o intercambiar información sobre sus pasatiempos (Ortiz, 2007).

Esto significa que el adulto mayor sí necesita adquirir una cultura digital que le sirva para realizar todas estas actividades y satisfacer una serie de necesidades sociales emocionales e intelectuales básicas para personas en esa edad de la vida.

Adultos mayores y didáctica de los saberes digitales
Se puede entonces partir del supuesto de que las TIC representan una nueva forma de organización, de existencia y de acción económica, social y política, por lo tanto, es importante que los adultos mayores las aprendan para que se comuniquen en un contexto modernizado, interactuando con otros adultos mayores y establezcan una relación intergeneracional (comunicación con personas más jóvenes, como: sus hijos y nietos).

Asimismo, el simple hecho de aprender algo nuevo a esa edad sirve para aumentar la autoestima, ejercitar la mente y tener mayor presencia en la comunidad. En este sentido, aprender a usar apropiadamente las TIC representa una posibilidad de trabajo productivo; el bienestar social y económico de las personas adultas mayores lo que redunda en el desarrollo social y crecimiento económico para el país.

Por otra parte, es necesario considerar a las TIC no sólo como una posibilidad para emplear a los adultos mayores, sino como un factor de transformación integral y dignificación de los mismos. Por lo cual se tendrían que crear opciones educativas que brinden actualización, capacitación y formación en el apropiado uso de las TIC sin limitaciones de espacio y tiempo.

El acceso a la educación y a la participación social, son derechos de las personas adultas mayores, sin embargo, a pesar de que existe ya una ley para atender a las personas de 60 años o más, es necesario, sumar esfuerzos y contar con iniciativas que surjan desde la comunidad y trabajar con propuestas educativas alternas (Rosales, 2007).

No obstante, en la actualidad existen en México insuficientes servicios gubernamentales para que los adultos mayores se involucren con las nuevas tecnologías y, generalmente tanto en los servicios particulares como gubernamentales, no se considera la enseñanza de las TIC como una alternativa de bienestar integral para las personas de 60 años o más (Rosales, 2007).

Para empezar sería necesario promover investigaciones y apoyar iniciativas dirigidas a la enseñanza de las TIC en las personas adultas mayores, así como realizar investigaciones encaminadas a la construcción de propuestas didácticas para la enseñanza de tecnología que garantice un aprendizaje significativo en las personas adultas mayores. La alfabetización es la vía de inclusión social del adulto mayor.

En 2012 en la Universidad Veracruzana se realizó (Aldana, García y Jacobo, 2012) un estudio sobre procesos de aprendizaje entre adultos mayores. Los resultados de esta experiencia educativa han sido agrupados en tres categorías de análisis. Cada una de ellas permitió comprender los procesos de aprendizaje, estimulación cognitiva y socialización que presentaron los adultos mayores.

Los resultados de del estudio coinciden con lo señalado hace dos décadas por Salomon y Perkins (1996), al afirmar que es necesaria la presencia de un ambiente apropiado para el aprendizaje en donde se considere tanto el aspecto cognitivo como la interacción social, la comunicación e incluso aspectos emocionales y actitudinales para lograr que la experiencia sea significativa.

El estudio también mostró que cada uno de los participantes, partiendo de un ritmo y un estilo propio, se interesó por aprender a dominar el mouse, conocer el teclado e instruirse en el conocimiento básico de un programa de procesador de textos escritos

Asimismo, el mito de que el adulto mayor no puede aprender algo nuevo quedó totalmente

rebasado por el grupo de participantes de la tercera edad, pues aunque presentaban indicios de ansiedad (sudoración, temblor en las manos, acciones erráticas), la perseverancia, la autoconfianza y la tolerancia a la frustración fueron las actitudes que les permitieron seguir en interacción con las TIC buscando comprender su funcionamiento dando a los participantes un sentimiento de logro. Lo cual fomenta la autonomía y la autoestima en los adultos mayores

En el experimento también se observó que los adultos mayores incorporaron a su vocabulario y a su repertorio conceptual, palabras vinculadas con las TIC, como son: mouse, click, pantalla, ícono, barra, espacio, enter, cargar y ventana, lo cual indica la estimulación de procesos cognitivos como la atención y la memoria, así como la influencia del contexto y las interacciones sociales en el incremento del área semántica ( Juncos-Rabadán, Pereiro y Facal, 2006).

El enfoque andragógico
El enfoque andragógico alude a una perspectiva epistemológica desde la cual se entiende el aprendizaje en los adultos mayores como un proceso multidimensional que pasa por los planos de lo cognitivo, lo afectivo, lo social y lo cultural. Desde esta óptica, se aborda el problema de la didáctica de los saberes digitales a partir de una estrategia integral que atiende a los adultos mayores como un seres bio-psico- sociales diferenciados que viven en un espacio y tiempo determinado y se apropian de su mundo a través de la construcción del conocimiento su entorno real.

De acuerdo con esto, una estrategia didáctica a fundada en los principios un enfoque andragógico tendría que diseñarse considerando los distintos factores que inhiben el aprendizaje de los adultos mayores en los planos: biológico, psicológico, social y cultural. Como ejemplos se podrían citar:

Factores Biológicos:

  • Problemas de visión
  • Problemas de audición
  • Problemas de movilidad
  • Condiciones de salud

Factores Psicológicos:

  • Temor a lo no familiar, a lo extraño, a lo ajeno
  • Miedo a hacer el ridículo
  • Problemas de autoestima
  • Aversión al aprendizaje
  • Sentimientos de incertidumbre
  • Condiciones de salud mental
  • Problemas de adicción

Factores Sociales:

  • Dificultad para salir del hogar.
  • Oposición de algún miembro del núcleo familiar.
  • Falta de condiciones para el estudio
  • Falta de recursos financieros
  • Falta de habilidades sociales para colaborar y trabajar en equipo
  • Condiciones materiales de existencia

Factores culturales:

  • Formación académica
  • Creencias
  • Costumbres
  • Hábito

El enfoque andragógico mira la relación entre docente y aprendiente tomando en cuenta considerando sus condiciones de existencia material y simbólica. Por lo tanto, busca ajustar los recursos, estrategias y materiales didácticos a las necesidades y circunstancias del adulto mayor.

Podría decirse que en general, existen por lo menos tres principales corrientes teóricas que tratan de explicar cómo y qué aprenden los adultos en general y, en particular, los adultos mayores, entre ellas tres parecen destacarse:

1. Sistémico-pluralistico
La orientación más ampliamente sostenida se basa en la filosofía liberal y en un enfoque sistémico- pluralístico para la facilitación y el aprendizaje. Esta corriente teórica supone que cada individuo, como respuesta a su experiencia vital, desarrolla un modelo de la realidad que representa los conceptos y los valores que él ha aplicado a esa experiencia, y las destrezas, estrategias y habilidades que él ha adquirido a través del tiempo.

Esta corriente reconoce también que cada individuo en su contacto con el mundo, se encuentra y relaciona con otras personas y forma grupos sociales para la supervivencia y seguridad mutuas. Y asume que los individuos adultos son capaces de adaptarse a las presiones grupales sin alterar o reducir necesariamente esas presiones.

 

2. Horizontal-Participativo
En las prácticas andragógicas desaparece la tradicional diferencia entre el maestro y el alumno, ya que al ser ambos adultos, con experiencias propias, se crea una relación horizontal, y es en ellos que se va constituir el primer principio andragógico que propone esta teoría.

El principio de horizontalidad, donde el adulto aprende lo que quiere y cuando lo quiere hacer. Se pone en juego el concepto de sí mismo, al ser capaz de autodirigirse y autocontrolarse porque su madurez psicológica y su experiencia están a la par de la madurez y la experiencia del facilitador del proceso de aprendizaje.

Una vez que el aprendiente adulto se involucre en su proceso de capacitación, la efectividad que alcance desde esta perspectiva y los resultados la participación tenderá a ser mayor, es decir, una vez que decide participar activamente en su proceso de aprendizaje, actúa motivado —intrínsecamente— por una necesidad específica que regula y controla sus impulsos hasta lograr su propósito o meta previamente establecidos. La práctica andragógica debe realizarse no un ambiente unidireccional, sino bidireccional (alumno-docente), un ambiente de confianza y de respeto mutuo, cuya flexibilidad permita la libertad y la creatividad del alumno, donde la espontaneidad no sea considerada una anormalidad sino expresión de esa creatividad.

Dicha intención en términos de horizontalidad y participación, permite entonces que tanto el facilitador como los participantes intervengan y sean corresponsables en todas las etapas del proceso de aprendizaje (Torres et al., 2000 y Rodríguez, 2003).

3. Constructivismo-conectivista
El constructivismo es propio para la enseñanza andragógica, ya que propone un modelo educativo centrado en el aprendizaje y en la capacidad del sujeto para construir al conocimiento del mundo a partir de su propia práctica, así como para crear redes de aprendizaje con las cuales pueda conectarse para aprender de manera colaborativa.

En este sentido, la evaluación de aprendizaje desde un enfoque andragógico se orienta a detectar problemas en la comprensión de los conceptos, en la profundización del razonamiento deductivo e inductivo en la discusión de problemas, en el interés y en la participación activa de los estudiantes, entre otros.

Por otra parte, el uso de las TIC juega un papel importante en la educación andragógica en línea, ya que facilita la comunicación, horizontalidad y la auto preparación; al incorporar al proceso de enseñanza---aprendizaje diferentes medios virtuales como: video conferencias (Skype, Messenger), foros, blogs, chats, correos electrónicos, portales de búsqueda (Google, Yahoo, AltaVista, entre otros), gestión de información (Google Earth, Google Book, Google Docs, entre otros), bibliotecas virtuales, televisión por satélite y cable, entre otros.

De esta forma, la educación superior en línea con un enfoque andragógico puede ser potenciada con el uso apropiado de las TIC, mismo que puede generar nuevas oportunidades de acceso a la información y conocimientos, crear redes des colaborativas y comunidades de práctica, así como generar capacidades, innovar y mejorar la productividad, crear valor agregado y contribuir al desarrollo sostenible del país (Jarquín, 2013).

La lógica de los nuevos medios
Internet, además de ser una nueva tecnología es un medio de comunicación y más aún, un medio de medios. Inclusive, como plantea Manuel Castells (1999), constituye un espacio social alterno que se interconecta con los mundos de vida que los humanos crean a través de sus relaciones sociales. Como medio de comunicación, Internet tiene un carácter interactivo tanto con públicos restringidos como masivos en un plano interpersonal, así como con las propias máquinas (dispositivos móviles) a través de su software (aplicaciones).

Al mismo tiempo, Internet es un medio flexible que comprime el tiempo y el espacio o lo extiende a voluntad, en función de la aplicación que se use, y en esa media, es un medio que permite la personalización de los servicio educativos en términos de cuándo y en qué circunstancias realizar las actividades de aprendizaje, con qué tipo de contenidos, en qué formato, hasta la creación de un programa curricular propio en un mundo virtual destinado al aprendizaje.

Como medio de medios, alberga la versión cibernética de todos los medios tradicionales (prensa radio, televisión, cine) y ahora miles de millones de cuentas Facebook, Tweeter. Pero, además de ser un territorio o locación (locus), Internet es un medio de comunicación a través del cual se transmiten contenidos en formato multimedia (imagen, texto escrito, audio, video). En este sentido, Internet es un hipermedio que está permitiendo configurar espacios de formación y ambientes de aprendizaje más abiertos y flexibles.

Ahora bien, regresando al tema de los adultos mayores y su alfabetización digital, en la actualidad a través de Internet, los nuevos medios de comunicación a través de Internet permiten que los adultos mayores puedan aprender en entornos virtuales de aprendizaje con características muy adecuas a sus necesidades emocionales, cognitivas y sociales:

  • Interactivos, en los que el usuario puede adoptar un papel activo en relación al ritmo y nivel de trabajo.
  • Multimedia, ya que incorpora textos, imágenes fijas, animaciones, videos, sonido.
  • Abierto, ya que permite una actualización de los contenidos y las actividades de forma permanente, algo que los libros de texto no poseen.
  • Sincrónico y Asincrónico, permite que los alumnos puedan participar en tareas o actividades en el mismo momento independientemente del lugar en que se encuentren (sincrónico), o bien la realización del trabajo y del estudio individual en el tiempo particular de cada alumno (asincrónico).
  • Accesibles, lo que significa que no existen limitaciones geográficas, ya que utiliza todas las potencialidades de la Red Internet, de manera que los mercados de la formación son abiertos.
  • Libre, con recursos on-line que los alumnos pueden recuperar en sus propios ordenadores personales.
  • Distribuidos, de manera que los recursos para la formación no se tienen por qué concentrar en un único espacio o institución. Las potencialidades de la red permiten que los alumnos puedan utilizar recursos y materiales didácticos esparcidos por el mundo en diferentes servidores de Internet. También permite poder recurrir a formadores que no necesariamente tienen que estar en el mismo espacio geográfico donde se imparte el curso.
  • Con un alto seguimiento del trabajo de los alumnos, ya que los formadores organizan la formación en base a tareas que los alumnos deben realizar y remitir en tiempo y forma establecida.
  • Comunicación horizontal entre los alumnos, debido a que la colaboración forma parte de las técnicas de formación.

Por otra parte, en la actualidad se ha ingresado a una nueva etapa de desarrollo de Internet en donde los usuarios necesitan actuar como agentes, participando en el las redes sociales (Facebook, Tweeter, Youtube, Instagram, etc.) de lo que se conoce como Internet 2.0.

Las redes están surgiendo de forma más o menos espontánea entre colectivos de profesionales, de formadores y de profesores. La tarea de profesores e investigadores debe entonces dirigirse a apoyar, asesorar y animar estas iniciativas, así como a documentar y analizar los datos que se van produciendo para conocer el efecto que las redes tienen en el aprendizaje de los profesores. Lo anterior se debe hacer coleccionando información y analizando el contenido de las charlas de un Chat, el debate abierto en una lista de distribución, la estructura de las páginas Webs, etc. (Marcelo, 2001). Para con este tipo de información crear estrategias de didácticas con un enfoque andragógico para que adecuen las características y los lenguajes de los nuevo medios de comunicación a las condiciones de vida y necesidades de los adultos mayores

En síntesis

  • La didáctica de los saberes digitales, es decir, la enseñanza del uso apropiado de las TIC se debe adaptar se a las condiciones sentimientos, necesidades, deseos y aspiraciones de los adultos mayores.
  • El uso apropiado de las TIC empodera a las personas de “la tercera edad” como sujetos sociales, esto es como usuarios, ciudadanos y consumidores en el la sociedad.

  • El ingreso de los adultos mayores al mundo cibernético-informático-virtual, creado con la convergencia tecnológica, deben ser los nuevos medios de comunicación y sus redes sociales, pues implican la integración de las computadoras, Internet y por ende, de los medios tradicionales como la prensa, la radio y la televisión, en el proceso de construcción de una realidad social virtual.

  • La realidad social virtual le ofrece al adulto mayor un mundo propio, el cual puede controlar a través de la tecnología, algunos saberes digitales y una formación desde un enfoque andragógico en temas de cultura digital. Lo anterior elevará su autoestima y su calidad de vida.

Referencias

Aldana, G.; García L. & Jacobo, A. (2012). Las tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) como alternativa para la estimulación de los procesos cognitivos de la vejez, en Revista de Investigación educativa, núm. 14, ene-jun, Xalapa, Universidad Veracruzana, consultado en https://www.uv.mx/cpue/num14/practica/completos/aldana_garcia_mata_tic_vejez.html

Boarini, M; Cerda, E. & Rocha, S. (2006). La educación de adultos mayores en TIC’s. Nuevas competencias para la sociedad de hoy, en Revista Iberoamericana de Tecnología en Educación y Educación en Tecnología, núm. 1, diciembre, Buenos Aires, RedUNCI,

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Castells, M. (1999) La Era de la Información: Economía, Sociedad y Cultura. La sociedad red Vol.I . México, FCE.

INEGI (2014). Estadísticas a propósito del día internacional de las personas de edad (1 de octubre). Consultado en: http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/aproposito/2014/adultos0.pdf

Jarquín, J. (2013). La Andragogía y el Uso de las TIC en la Educación Superior a Distancia. III Congreso Nacional de Información UNAN. Consultado en: http://documentslide.com/documents/la- andragogia-y-el-uso-de-las-tics.html

Juncos-Rabadán, O.; Pereiro, A. & Facal, D. (2006). Comunicación y lenguaje en la vejez, Portal Mayores núm, 67, Madrid, consultado en envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/juncos- comunicacion-01.rtf

Marcelo, C. (2001). El aprendizaje de los formadores en tiempos del cambio. La aportación de las redes y el caso de la red andaluza de profesionales de la educación, en Profesorado, revista de curriculum y formación del profesorado, núm. 5, consultado en

http://www.ugr.es/~recfpro/rev51ART2.pdf
Ortiz, C. (2007). La informática y el adulto mayor, en La Ciencia y el hombre, Revista de divulgación

científica y tecnológica de la Universidad Veracruzana, núm. 3, septiembre-diciembre, V eracruz, Universidad de V eracruz, consultado en http://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol20num3/articulos/informatica/

Rodríguez, P. (2003). La andragogía y el constructivismo en la sociedad del conocimiento, en Laurus, Revista de Educación, vol. 9, núm. 15, Caracas, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, consultado en http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=76111335006

Rosales, Francisco (2007). Las personas adultas mayores y las tecnologías de la información y la comunicación en México. La importancia y necesidad de una propuesta didáctica para un sector en franco crecimiento, consultado en: http://www.observatorio.org/colaboraciones/2007/7PAMyTIC---FcoRosalesene07_3.html

http://docplayer.es/12719710-Las-personas-adultas-mayores-y-las-tecnologias-de-la-informacion-y-la- comunicacion-en-mexico.html

Torres, M.; Fermín, Y.; Arroyo, C. & Piñero, M. (2000). La horizontalidad y la participación en la andragogía, en Educere, la revista venezolana de educación, vol. 4, núm. 10, julio- septiembre, Mérida, Venezuela, Universidad de los Andes, consultado en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=35641004

UNAM, (2014). Para el 2050, más de la cuarta parte de la población en México será vieja, consultado en http://enes.unam.mx/?lang=es_MX&cat=sociedad&pl=para-el-2050-mas-de-la-cuarta-parte- de-la-poblacion-en-mexico-sera-vieja